Ella llegó al lugar con su impresionante belleza
Me miró y mi corazón se detuvo, luego palpitó fuerte. Sentí que se derretía mi ser. Se sentó frente a mí y sonrió. Pasaron dos minutos y le escribí una nota. Le sonreí y le pregunté: —¿Te gusta leer? Ella me miró y dijo: —Solo si tengo tiempo. Le pregunté nuevamente: —¿Leerías algo? Y ella dijo: —¿De qué se trata? Le respondí: —De ti. Y le entregué la nota: "Nunca olvidaré tu mirada, El poder de tus ojos, Y el mágico contraste que llevan Con tus hermosos cabellos que caen libremente Por la hechizante piel de tu cuello. Como una diosa, tu imagen ilumina todo el lugar." Me dijo: —Muy bueno, ¿te dedicas a eso? Y le dije: —Es mi pasión. Por ahora solo escribo y lo guardo. Y ahí inició un gran momento de miradas y sonrisas...